¿A donde va Vicente?…
Un dicho popular que nos muestra el comportamiento de muchos padres cuando se trata de seleccionar literatura para leer a sus niños.
Antes de seleccionar un recurso en nuestro ámbito de educación en casa (y en general), necesitamos preguntarnos: ¿Vamos a conquistar la cultura para Cristo, o vamos a dejar que la cultura nos conquiste a nosotros? Una respuesta sincera a esta pregunta nos conducirá en un camino más sabio.
La primaria filosofía atea que pervierte casi toda la literatura, antigua y moderna, es la ausencia de hablar de las cosas con referencia a Dios. Otra forma degenerada de la literatura es mediante el uso de la fantasía cuando esta distorsiona y pervierte relaciones, inventa fuerzas supernaturales, o cambia las consecuencias humanas de algunos acciones invirtiendo el mundo aparte de Dios. Esta es la primera fase de la religión falsa y la mitología.
En el pasado hemos platicado de puntos a considerar con El Uso de la Magia en la Literatura. Allí mencionamos aspectos comparativos entre las obras de Tolkien, Lewis y Rowling. Aquí quiero ampliar un poco el enfoque con nuevos recursos que aplican particularmente a las novelas de la serie Harry Potter.
Es importante analizar en toda obra literaria y material en general las intenciones de autor. Las siguientes preguntas podrían servir como guía:
-¿Cual es su punto de vista, y como se muestra en sus escrito?
-¿Desde su punto de vista, como se construye la realidad, cual es el comportamiento adecuado, cual es su fuente de verdad?
-¿En que principios cree, que cosas valora, que metas persigue?
-¿Es el sincero y abierto en expresar sus intenciones, o son sutiles y hasta ocultas?
Cada familia necesita tener sus propios criterios para seleccionar literatura. Sin embargo siempre necesitamos tomar en cuanta que niños pequeños pueden hacerse insensibles a la inmoralidad, al asesinato, a las prácticas del ocultismo, si reciben una dieta de estos en los primeros años. Ni aun los adultos podemos quedar limpios de su influencia.
¿Andará el hombre sobre brasas sin que se quemen sus pies?
– Proverbios 6:27,28
Luego, ¿como podrá un niño a una edad impresionable leer literatura sobre inmoralidades, ocultismo, y maldad y quedar sin intacto? Una cosa es tropezar en un despeñadero, luego pedirle al Señor que te salve. Y otra cosa es saltar, y luego esperar que El te ayude.
Los padres son responsables por lo que enseñamos a sus niños, Nuestros hijos antes de ser nuestros, son de Dios, nosotros solo somos sus cuidadores temporales hasta que ellos tengan una relación personal al Señor. Causar que uno de esos niños tropiece es una ofensa muy grave:
«Imposible es que no vengan tropiezos; pero ¡ay de aquel por quien vienen!
Mejor le fuera que le ataran al cuello una piedra de molino y lo arrojaran al mar,
que hacer tropezar a uno de estos pequeñitos.
– Lucas 17:1,2
Estamos en una época donde muchos que se dicen Cristianos han comprometido seriamente la enseñanzas Bíblicas en favor de la colectividad, interpretándola la Biblia en base a sus propias fantasías y ajustándola a sus propios intereses particulares.
¿qué compañerismo tiene la justicia con la injusticia?
¿Y qué comunión, la luz con las tinieblas? 2 Corintios :14
A los humanos nos gusta ponernos bonitos nombres para justificarnos, pero solo Dios dice y se cumple, nosotros decimos y pretendemos que se cumple.
No se ustedes,
…pero yo y mi casa serviremos al Señor. – Josue 24:15

