El Ideal Clásico vrs El Estudiante Perpetuo
Ser educado es llegar a saber cómo aprender. En las palabras de Dorothy Sayers, “La única verdad de la educación es simplemente esta: “Enseñar al hombre a aprender por sí mismo; y toda instrucción que falla en hacerlo es esfuerzo gastado en vano.”
El síndrome del estudiante perpetuo es el opuesto exacto al ideal clásico. Dependencia continua en instituciones educativas no muestra una dedicación a aprender, si no que muestra el hecho de que uno nunca ha realmente adquirido las habilidades del aprendizaje, sino, una amalgama de asignaturas. Es chocante que tan frecuente usted ve personas vagando en la universidad local para aprender algunas asignaturas que ellos podrían muy fácilmente adquirir invirtiendo un par de tardes con los libros correctos.
Si un profesor no le ha enseñado a sus alumnos a aprender por sí mismo, él sólo puedo ser visto como una fracaso. Tristemente, tendemos a equiparar el nivel de la educación de alguien con la cantidad de tiempo que el ha gastado en instituciones académicas, en vez de cuan rápido llega a ser libre de la necesidad de esas instituciones.
Tomado de un escrito de Fritz Hinrichs